Dynamic Checkweighing in Washdown Environments

Los entornos de producción de la industria láctea deben cumplir elevados requisitos de higiene para proteger a los consumidores de la propagación de bacterias nocivas, enfermedades o alérgenos en la leche y los productos lácteos. Especialmente en aplicaciones como el control de peso en un entorno de lavado, vale la pena mirar la letra pequeña antes de tomar una decisión de inversión.

La contaminación microbiológica de la leche y los productos lácteos, como el queso, el yogur o el helado, puede tener consecuencias devastadoras para los consumidores. Las rutinas agresivas de lavado con lavados a alta presión y detergentes cáusticos son los medios elegidos para el control de riesgos en los entornos de producción de las lecherías y plantas de procesamiento de leche. Los procesos siempre son muy parecidos, independientemente de la operación: lavado, quitar la suciedad, lavar el sistema otra vez, luego desinfección para reducir la contaminación microbiológica a un nivel permisible y lavado de nuevo, siempre que el desinfectante no tenga que permanecer en la superficie del sistema. Los fabricantes de equipos suelen denominar "aptos para el lavado" a los sistemas y equipos que pueden soportar la limpieza húmeda a alta presión y los detergentes cáusticos. Sin embargo, la designación "apto para el lavado" no sigue una estandarización internacional uniforme, sino que simplemente refleja la evaluación interna de riesgos del respectivo fabricante y, a veces, también tiene en cuenta los requisitos específicos del sector en la evaluación. El resultado: Desde el punto de vista del cliente, esto dificulta la comparación de los sistemas. Es hora de arrojar luz sobre la oscuridad.

 

Conceptos básicos

A la hora de evaluar una controladora de peso apta para entornos de lavado, hay que valorar el grado de protección de sus componentes eléctricos o mecánicos, los materiales utilizados y el diseño del sistema de la controladora de peso desde el punto de vista higiénico (acabado de la superficie, desmontaje, etc.).

Desde el punto de vista del cliente, la protección contra entrada (IP, por sus siglas en inglés) de las carcasas eléctricas suele ser de especial interés. En cuanto a la protección contra la entrada de agua o sólidos, la clasificación IP desarrollada por la CEI (también conocida como IEC por sus siglas en inglés) es sin duda la más conocida. Regla de oro: para garantizar la capacidad de lavado de la controladora de peso, suele ser suficiente una clasificación IP66 o IP69; para entornos de lavado higiénico se recomienda IP69. Además de la clasificación IP como norma más conocida, también hay que mencionar la clasificación NEMA de la Asociación Nacional de Fabricantes Eléctricos, que incluye un enfoque mucho más fuerte sobre los riesgos ambientales más allá del agua y el polvo. Normalmente, se recomiendan las clasificaciones NEMA 4 (carcasa impermeable) y NEMA 4X (impermeable y resistente a la corrosión) para entornos de lavado y NEMA 4X para procesos de lavado en un entorno de producción higiénico, respectivamente. En general, la clasificación NEMA se utiliza mejor en combinación con una clasificación IP, ya que los requisitos de las dos normas no coinciden exactamente. Las clasificaciones IP solo indican el grado de protección contra el polvo y el agua, mientras que las clasificaciones NEMA tienen en cuenta factores adicionales con respecto a la idoneidad para el entorno de producción, como la resistencia a la corrosión, el grosor del material, etc.

 

Calificaciones: solo una parte de un panorama más amplio cuando se trata de la capacidad de lavado

Sin embargo, las decisiones de inversión sostenibles y con garantía de futuro para las controladoras de peso con capacidad de lavado no pueden basarse únicamente en las calificaciones. Hay que prestar especial atención a la medida en que las instalaciones de producción de las lecherías están diseñadas para que los procesos de limpieza sean eficaces. Cualquier pérdida de tiempo durante la limpieza es sinónimo de pérdida de eficiencia y de ingresos. Los sistemas anunciados como "aptos para el lavado" deben cumplir el requisito de facilitar al máximo el proceso de limpieza. Para las controladoras de peso en la producción de alimentos, las normas ANSI 3A 14159-3-2019 e ISO 14159: 2008 son de especial interés. Se ocupan del diseño de cintas transportadoras mecánicas para su uso en la producción cárnica y avícola y de los requisitos de higiene para el diseño de máquinas en general.

 

Componentes y geometría del sistema fácilmente accesibles

Antes de tomar una decisión de inversión, también merece la pena echar un vistazo a la construcción del bastidor: un diseño abierto simplifica el acceso a todas las áreas del dispositivo durante la limpieza que potencialmente entran en contacto con los productos lácteos y, por tanto, pueden contaminarse. Los residuos de producto que se han quedado en la controladora de peso o que se han derramado en el suelo, como trozos de queso o pequeños copos de mantequilla, son mucho más fáciles de eliminar con la construcción de bastidor abierto, lo que minimiza el riesgo de que se acumulen bacterias, moho u otros contaminantes de forma imperceptible en zonas de difícil acceso. La resistencia a la corrosión y la ausencia de poros en los materiales utilizados son esenciales. Por ello, la opción de material más económica es el acero inoxidable. Es liso, no poroso, no reactivo, no tóxico y duradero. Los clientes deben prestar atención a que las soldaduras del bastidor se alisen y pulan para evitar que se acumule la suciedad. Las superficies inclinadas y los soportes redondeados del bastidor evitan la acumulación de líquidos y/o sólidos en grietas o bordes. El mismo cuidado hay que tener a la hora de colocar y manipular la interfaz de usuario. Debe aclararse en una fase inicial si la interfaz de usuario puede limpiarse del mismo modo que el resto del sistema. Lo ideal es que la interfaz de usuario tenga la misma clasificación IP que la controladora de peso. Esto acelera y simplifica considerablemente el proceso de limpieza, ya que no es necesario cubrir o retirar la interfaz de usuario.

 

La lista de comprobación

 

  • ¿Hay superficies de revestimiento horizontales o inclinadas?
  • ¿El panel de funcionamiento y el dispositivo tienen la misma clasificación IP?
  • ¿Cuál es la superficie del dispositivo que está en contacto directo con el suelo?
  • ¿Qué normas y estándares cumple el sistema?
  • ¿El fabricante proporciona más información sobre la capacidad de lavado más allá de la clasificación IP?

¿Quiere saber qué se hace exactamente para diseñar equipos de producción higiénicos?